viernes, 18 de marzo de 2011

La mitad de mi vida

Fue la primera vez que lo pensé, después de que me dijeran que te habías ido, que no era justo que ni tan siquiera tuviera la oportunidad de decirte, una vez más, hasta luego. Lo reconozco, hasta entonces nunca antes le había dado tanta importancia a tener la oportunidad de despedirme de la gente, de regalar una sonrisa (tal vez la última) o de decir lo importante que son para mi. Por eso sufro tanto a veces, porque no soportaría que me sucediera de nuevo. Sólo pensarlo, noto como me falta otra vez el aire.

Ese día, el que te fuiste, y que hoy vuelvo a recordar como si no hubiera pasado el tiempo, se abrió mi primera gran herida y, a pesar de que tras muchos días negros conseguí seguir adelante, sobreponerme en la medida de lo posible, sé que la cicatriz no desaparecerá nunca. Y no lo podrá hacer porque la mitad de mi vida te la debo a ti.

3 comentarios:

  1. Una cicatriz de media vida es una cicatriz muy grande, imposible q desaparezca.
    Besoss!

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  2. Que hermoso texto! cuando le debemos mucho a alguien es dificil olvidarlo :(
    un besote!

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